Existe cierta intimidad en los encuentros musicales boutique de la ciudad. Y es que Guadalajara se especializó en este formato apenas el año pasado, meses después de que los colosos de Corona Capital Guadalajara y Coordenada dieran un paso al lado y nos dejaran sin festivales masivos. Ante esto, múltiples nichos encontraron en la convocatoria más baja una oportunidad de gestarse, y es donde nació Echoes, quienes volvieron para su edición 2026.
Desde su primer festival en 2022, Echoes presentó una propuesta que, si bien no era nueva, representó una manera distinta de vivir experiencias musicales en la ciudad post pandemia. Fuera del circuito masivo, ir a la Benazuza y disfrutar de la naturaleza sentó bien, y marcó el camino a seguir.
En 2023, el Agua Azul no resultó ajeno al concepto, pues aunque no era necesario salir de la urbe, el estar dentro de un parque tan natural y bello siguió siendo ad hoc a lo presentado por el propio festival.
Ya con su vuelta en 2025, ir a Tesistown resultó casi en la misma experiencia que en 2022, donde la desconexión fue exactamente la misma pero el apartado natural se vio dejado de lado.
Para la edición 2026, la primera en verano, la tarea era recrear esta experiencia, pero con la idea de hace tres años de no dejar la ciudad. Finalmente, el resultado quizá no fue el esperado. Y eso fue lo mejor.

Hecho para la comunidad
Lo que ha creado Echoes se ha visto reflejado en sus cuatro ediciones. Y para esta cuarta se dejó ver: lo fuerte es su sentido de pertenencia y la hechura, casi tallada a mano, de su comunidad. La curaduría se ha visto tan finamente marcada que parece una playlist del mismo espectro sonoro. Y este ha sido su principal acierto.
Para 2026, cuatro talentos llegaron a la platea: lxs locales Babas Tutsipop, el DJ ya querido en la ciudad, Darius, Poolside de nueva cuenta y el primer show de Parcels en la ciudad.
La jornada se dio sin contratiempos desde la apertura de puertas poco después de las 17:00, donde la banda tapatía Babas Tutsipop debutó en el festival. La química fue la de siempre, pues no hay como jugar en casa. A la banda le sentó bien el escenario y dio un show tan particular como su propia propuesta.

Algunas sorpresas en Echoes 2026
Para la segunda parte de Echoes 2026, llegaría el set de Poolside, y aunque sería el más esperado luego de los headliners, el show llegó con una sorpresa: se trató de una especie de hybrid set que osciló entre interpretar algunas voces de las canciones del conjunto y mezclas de otras más en tornamesa.
Esto contrasta con la aparición de Darius en el arte oficial del festival, pues acá sí se encontraba la leyenda ‘DJ set’ junto a su nombre, mientras que en Poolside no, por lo que, en teoría, se trataría de un acto en vivo con banda completa. Finalmente no fue así.
Sin embargo, la entrega del público fue la protagonista de este set, desbordando de la química que ha cobijado la relación entre Poolside y Guadalajara desde su primer show en el Corona Capital de Jalisco en 2018, una que no se ve seguido.
Además, la parafernalia del escenario no se escatimó; aunque fuese un festival, Poolside se encargó de que, durante su hora, todo girara en torno a ella y a la experiencia. Y aunque el set fuese distinto a lo esperado, en esencia, Poolside estaba ahí.

El plato fuerte, desde Australia
El propio Echoes dijo en sus redes sociales que traer a Parcels a Guadalajara era una idea latente desde su primera edición en 2022. Por cualquieras que fuesen las razones, la historia nos trajo hasta el verano de 2026 para presenciar el primer show de la banda en la ciudad.
¿Y cómo fue? Directamente uno de los mejores conciertos que habrá en Guadalajara durante el año. Para decir esto, hay varias razones:
Lo primero es que tener artistas de calibre internacional en la ciudad siempre es de agradecer. No todos los días debuta una banda con una calidad técnica y artística así, y verles y escucharles en vivo sin una sola falla es de deleite.
Y de la banda ni qué decir: performers en la extensión de la palabra. La entrega se notó, y mutua además. Es que Parcels logró primero hallar un sonido tan típico y hacerlo único en el estudio, y después de ahí transportarlo al en vivo, cosa que pocos proyectos actuales logran con tanto cuidado.
El plato fuerte de la jornada de lejos. Y sin duda uno de los shows más memorables que tendrá Guadalajara en un buen rato.

Echoes 2026 y las nuevas oportunidades
La noche cerró con un after party del alemán Darius, ya arraigado y querido en el gusto colectivo de la fiesta electrónica en Guadalajara, siendo además el único artista que ha participado dos veces en ediciones de Echoes: en 2022 y 2026.
Pero luego de todo, ¿cómo podría funcionar Echoes en futuras ediciones? Lo curatorial ya lo tienen bastante bien dominado; el espectro puede ir creciendo porque finalmente los géneros adoptados para el festival son familiares unos con los otros. Acá no hay qué buscarle.
Lo que hay que agregar es que el cambio de sede en cada edición funciona porque así se le da su debida experiencia a cada line up. Además, tanto la gestión del festival como asistentes encuentran año con año una experiencia completamente distinta a la anterior en cuanto a logística.
Sin embargo, el factor naturaleza que caracterizó a las dos primeras ediciones está prácticamente hecho de lado desde su regreso en 2025. No obstante, la desconexión citadina continúa, sea hora y tanto fuera de la ciudad o hasta dentro de la misma.
Y eso es lo que puede tomar Echoes a partir de esta edición 2026 y de la pasada en 2023: no es necesario ir tan lejos para desconectarse del mundo cuando tienes un espacio donde la comunidad que has forjado logra enajenarse de todo cuando se encuentra ahí. Por eso el venue es lo de menos, porque Echoes encontró un espacio que no requiere de punto fijo, sino de música y comunidad. Y como eso, pocos proyectos en Guadalajara.
Fotos por Julio del Toro (@julio.deltoro).

