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Meme del Real en Guadalajara y la belleza contra el caos

Meme del Real en Guadalajara y la belleza contra el caos

Meme del Real en Guadalajara Meme del Real en Guadalajara

El positivismo excesivo me parece horrendo. Y más en esta época donde pareciera proliferar lo malo para posteriormente ser evadido. Y si no lo es, es sobre analizado, y termina siendo, lastimosamente, parte fundamental del discurso. Pero como decía Billy Joel, quizá el fuego ya estaba encendido desde antes de que nosotros llegáramos a este plano, y el caos en el mundo siempre ha existido, así que poco o nada es culpa nuestra.

Pero volviendo: más que excesivo, este positivismo generacional resulta parte de una narrativa que se preocupa más por la apariencia de la forma que el trasfondo. Y aunque pareciera que sí, no estoy acá para enjuiciar a quienes habitamos esta práctica, porque finalmente cada quien decide cómo afrontar las cosas.

A lo que venía con esto es que, desde su anuncio, uno nota qué tipo de performances o shows en vivo apelarán por esta narrativa. Y si soy sincero, la gira de Meme del Real aparentaba ir por este camino. Particularmente por el tipo de disco que es La Montaña Encendida (2025), el proyecto que presentó en este pequeño tour. No lo critico; de hecho, hasta me gustaría elogiarlo: termina siendo un álbum que, al contrario de lo descrito anteriormente, se preocupa más por el trasfondo que por la forma, pero lo hace de manera tan natural y lejos de toda pretensión que uno se pregunta qué clase de experiencia musical tan especial está experimentando. Algo poco común en una industria que aparenta más de lo que aborda.

Así que, prejuicio o no, el show de Meme del Real en Guadalajara me cambió esta idea de mil formas. Y, quién sabe, podemos incluso haber presenciado uno de los show mas profundos que ha habido en la ciudad durante el año. Lo mejor: todo esto sin siquiera quererlo.

Meme del Real en Guadalajara: Lo que nos queda es lo que somos

Ir a un show en el Conjunto Santander siempre es una gozada; la llegada, la salida, lo visual, el sonido, la ambientación. Cualquier espectáculo en este recinto es garantía, y es de admirar el cuidado de cada show, tanto de lxs encargadxs de casa como del equipo del artista en cuestión.

Acá hubo una primera impresión que resumiría el show completo: el aforo no era siquiera cercano a agotar, pero creo que abonó más de lo que restó. No fue ni mucha ni poca afluencia: fue la necesaria. Cada asistente, pareja o grupo ocupaba su espacio sin incomodar a otrxs, creando un momento particular de cada parte.

Y además porque, de nuevo abordando la poca intención de pretender, no se veía como un intento de aforar el recinto, pues quien quería estar estuvo.

Y se notó. Desde el inicio con canciones de La Montaña Encendida (2025), los popurrís de canciones populares y las clásicas de Café Tacvba que tienen su sello. Todo parecía finamente cuidado para dar rienda suelta a la diversión, tranquilidad, naturalidad y calidez. Pero aunque pareciera, pronto se notó que nada estaba tan preparado, sino que solo fluyó, y se dio de manera espectacular.

Estaba soleado y comenzó a llover

Posterior al show, quedaron reflexiones claras. Y no fue tanto por lo particularmente emocional que pudo ser (que lo fue), sino por la simpleza de este mismo. No como algo malo, sino todo lo contrario.

A veces encontrar la belleza en la cotidianidad puede ser complicado si todo gira en torno a los estímulos negativos del día a día contemporáneo. Lo que decía al inicio: este caos existe, y es imposible no notarlo o no afectarnos. Todo es pesado y lo malo está en todos lados.

Tampoco quiero que se vea como intentar tapar el sol con el dedo, o, como hizo Meme en pleno show, taparse los ojos con una venda. No va por ahí. Se trata más de combatir la penumbra con luz, como dice Love of Lesbian.

Porque a veces, o casi siempre, la belleza está en las pequeñas cosas, esos detalles que podemos palpar, sentir, tocar y hasta generar. La belleza está en la música, en volverse loco escuchando en vivo una canción que nos encanta, en ver a quien nos gusta, bailar con nuestros hijos, abrazar a nuestros amigos.

Eso me quedó del concierto de Meme del Real en Guadalajara: si en el mundo no hay belleza, podemos generarla nosotrxs mismxs. Porque el amor es lo que mueve, y cambia, al mundo.

Fotos por Bohemia (@esabohemia/@inventariodebohemia).

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