Hacer una lista de lo mejor del año puede ser tarea complicada. No solo por la subjetividad, sino porque de tantos productos culturales muchos, de estos suelen pasar desapercibidos. Es por eso que por quinto año consecutivo presentamos Los20del25.
No se trata de un conteo con ‘lo mejor del año’ en el sentido más curatorial del término. Es una lista creada con base en las opiniones de quienes siguen Cassini y lxs que hacemos este medio. En 2021 y 2022 la lista fue curada únicamente por lxs editorxs. Pero desde 2023 hasta 2024 el orden del conteo y su contenido se deciden mediante votación.
Porque la música y el arte en general se hizo para compartir ideas y emociones. El hacer una lista colectiva con los mejores discos del año reafirma el propósito de la cultura musical que buscamos generar como medio de comunicación, y claro, comunidad musical.
Es por eso que acá iremos presentando un resumen de cada uno de los 20 discos que componen Los20del25 para ir revisitando uno por uno, recordando las huellas musicales que ha dejado este 2025.
20: Lotus de Little Simz
Lotus (2025) es directo y emocionalmente crudo. De momento, sí, agresivo y emocionante. Pero de ratos es íntimo y reflexivo. Y esto tiene un sentido más allá, algo que traspasa lo sonoro.
Little Simz quiso dejar den claro que si bien el cuerpo puede ser débil, y el corazón puede fallar ante las adversidades personales, el alma se mantiene firme y fuerte. Y qué mejor género para liberarse que el hip hop y el jazz, terrenos donde ha sabido deslizarse, crear y, ahora, volver a nacer. Descubre la reseña completa dando clic acá.

19: THE BPM de Sudan Archives
Entre luces estroboscópicas, sudor y bajos tectónicos, el álbum retrata a una generación que avanza aun cuando no sabe exactamente hacia dónde. No hay redención fácil, no hay cierre perfecto. Solo el latido insistente de quien sigue caminando, incluso con el corazón en pedazos. Descubre la reseña completa dando clic acá.

18: Cancionera de Natalia Lafourcade
Cancionera (2025) representa una conexión íntima entre sus dos personalidades. Se revela como un testimonio de su evolución artística y personal a lo largo de los años, dejando en claro que la experimentación y la búsqueda constante de inspiración seguirán siendo motores esenciales para crear arte que inspire a otros. Sin duda, este álbum defiende el lugar de Natalia Lafourcade en el panorama musical contemporáneo. Descubre la reseña completa dando clic acá.

17: Forever Howlong de Black Country, New Road
¿Es todavía Black Country, New Road la misma agrupación? En parte sí, pero no. Forever Howlong (2025) abre paso a la era extravagante, cursi, romántica, femenina y caótica de la banda. Un recordatorio de que siempre podemos empezar de nuevo.
Forever Howlong (2025) de Black Country, New Road es un disco extraño que nos permite ampliar los criterios que tenemos sobre géneros musicales y estructuras de las canciones. Es divertido y romántico a ratos, muy bueno para salirse del canon y cuestionarse sobre la originalidad de la música actual. Descubre la reseña completa dando clic acá.

16: Vendrán Suaves Lluvias de Silvana Estrada
Retomando la música folclórica mexicana del sureste del país como semilla primigenia, Silvana Estrada va de cantautora rústica y minimalista a directora de su propia orquesta en Vendrán Suaves Lluvias (2025).
Estrada ejemplifica aquella máxima que indica que nada enseña tanto como el dolor, al mostrarse como una artista que tiene claro su rango de acción y que -para esta etapa- decidió emplearse a fondo para pulirlo con sabiduría, en el afán de poner cada cosa en su lugar y exacta proporción, como un acto de consolidación de sí misma. Descubre la reseña completa dando clic acá.

15: Sincerely, de Kali Uchis
Sincerely, (2025) es un proyecto que demuestra algo esencial: en medio de la brutalidad cotidiana, Kali Uchis construye belleza sin negar sus grietas. Y esa honestidad, más que cualquier producción o estética, es lo que convierte este álbum en una obra profundamente humana. Descubre la reseña completa dando clic acá.

14: Moisturizer de Wet Leg
Wet Leg no abandonó su esencia: simplemente la expandió. Siguen siendo sucias, sexys, confundidas, insolentes. Pero ahora también son dulces, ridículas, cursis, y emocionales. Y se nota también en cómo suena cada parte del disco. Más que una evolución, Moisturizer (2025) se siente como una apertura: como si ahora dejaran que todo lo que son entre en el estudio.
Y sí, sigue siendo horny, descarado y libre. Pero también es dulce, honesto, abiertamente emocional. Esa combinación no es fácil de lograr. Pero ellas, y la banda entera, lo hicieron. Y lo grabaron todo. Descubre la reseña completa dando clic acá.

13: LA OBSESIÓN, VOL. 1 de La Obsesión
El primer mixtape del colectivo termina como empezó: con el comediante Josuesy dejando claro que esta obra no se fundamenta en el glamour ni en la pose, sino en el único interés de hacer la mejor música posible, al costo que sea sin sacrificar un gramo de identidad.
Y sí: al rato pasarán a dejarnos la pensión, porque este mixtape es padre de cosas de las que todavía ni siquiera podemos ser conscientes. Descubre la reseña completa dando clic aquí.

12: DAISY de rusowsky
Apostar por contrastes sonoros, letras íntimas, colaboraciones inesperadas, estructuras poco convencionales, experimentar con múltiples géneros y ser multifacético es un sello característico completamente de rusowsky y es algo que nos ha dejado muy en claro desde siempre y en su álbum debut: DAISY (2025).
Es un álbum cargado de melodías oníricas, sintetizadores delicados y letras íntimas que pueden convertirse en el perfecto refugio de esta época moderna donde todo es tan fugaz y se siente tan líquido. DAISY (2025) nos remonta a escuchar a ciencia cierta el significado evolutivo del amor. Descubre la cobertura completa dando clic acá.

11: For Melancholy Brunettes (& Sad Women) de Japanese Breakfast
Es un álbum que, a pesar de no mostrar un ambiente del todo novedoso, sí es uno con la suficiente madurez y riesgo artístico que encuentra fuerza en eventos íntimos y que sin duda tiene todo el potencial para convertirse en un clásico de culto, siendo un disco que no es pop inmediato: es una experiencia narrativa y sensorial que después de varias escuchas en donde lo literal es algo confesional y la música actúa como lienzo para múltiples emociones te recompensa y abre espacio para cualquier interpretación personal en torno al amor, tristeza y la introspección. Descubre la reseña completa dando clic acá.

10: private music de Deftones
Hay momentos en los que la música no tiene que empujar ni salvar, solo acompañar mientras no pasa nada. private music (2025) existe en ese espacio.
Si conectas con ese espacio entre ruido y forma que Deftones ha sostenido a lo largo de los años, el disco se va a quedar contigo un rato. Sin pedir permiso. Sin dar explicación. Descubre la reseña completa dando clic acá.

09: The Art of Loving de Olivia Dean
The Art of Loving (2025) ofrece una promesa sonora que sobresale frente a otros artistas que han ganado popularidad en los últimos años. Dean se distancia de la corriente principal al incorporar elementos del jazz, el bossa nova y el soul en sus canciones, creando un sonido atemporal que prioriza la atmósfera y la emoción por encima de las tendencias comerciales. Esta decisión artística refuerza su identidad y establece su lugar como una voz distinta dentro de la industria. Descubre la reseña completa dando clic acá.

08: Getting Killed de Geese
Getting Killed (2025) produce una sensación fascinante: la de estar frente a una obra maestra que no pretende serlo.
Porque con todo y las múltiples capas que componen su diseño sonoro, y con todo y la profundidad con la que está escrito, lo que aflora como principal argumento es su capacidad para ser cotidiano en medio su excentricidad instrumental. Descubre la reseña completa dando clic acá.

07: NEVER ENOUGH de Turnstile
Turnstile ha sido un referente del hardcore americano, con riffs potentes que acarician el trash y esa voz neutra que la diferenciaba de la mayoría de bandas. Este verano transformó esa energía para darle paso a su versión más dreampop y shoegaze con NEVER ENOUGH (2025).
¿Este sonido sigue siendo hardcore? La verdad es que no hay nadie para contradecirlo y lo que hay que agradecer es la visión que los oriundos de Baltimore tienen al hacer música. Porque ser hardcore también es tener la libertad de no serlo cuando no quieres. Descubre la reseña completa dando clic acá.

06: Virgin de Lorde
Lo más destacable del disco son las líricas. Lorde no calla lo que siente: su inconformidad, el desamor y la aprobación familiar explicada desde la rabia. La neozelandesa utiliza su recurso inmediato (que es la música) como medio de expresión. Lorde se ha retratado a sí misma, sin filtros ni metáforas, posiblemente sea el álbum donde más desnuda y vulnerable veremos a Lorde, una popstar consumada. Descubre la reseña completa dando clic acá.

05: EUSEXUA de FKA twigs
No hay mejor artista para encarnar la experimentación sonora que FKA twigs. A lo largo de su carrera, ha transformado la música en un terreno de exploración emocional y física, desdibujando los límites entre el R&B, la electrónica y la música clásica.
Tres años después de su último disco, FKA regresa con EUSEXUA (2025), un álbum donde redefine su sonido y se sumerge de lleno en el techno y sus subgéneros, tomando un paso más lejos del avant pop. Descubre la reseña completa dando clic acá.

04: Essex Honey de Blood Orange
Con una obra ambientada en un pequeño condado cercano a Londres, lugar que Hynes considera su hogar, Essex Honey (2025) es musical y emocionalmente un paisaje sonoro que fluctúa entre la melancolía y lo etéreo de la nostalgia y el duelo que va acompañado de matices de pop alternativo, R&B, texturas de piano, cuerda, ritmos suaves y experimentales. Descubre la reseña completa dando clic acá.

03: LUX de Rosalía
LUX (2025) dialoga con la mística, el arte contemporáneo y la música popular sin pedir permiso, y que se interpreta como un espacio de exploración, no de comodidad. Es un recorrido que atraviesa y acepta la vulnerabilidad, el amor y la ternura.
El trabajo entiende la luz no como respuesta, sino como experiencia. Y eso, en un panorama cada vez más predecible, ya es una forma de luz.
Porque, como la segunda frase que está plasmada en la carátula del disco y como termina todo: “El amor no es consuelo, es luz.” — Simone Weil. Descubre la reseña completa dando clic acá.

02: DON’T TAP THE GLASS de Tyler, The Creator
El noveno disco de Tyler no busca simplemente ser un disco, sino una declaración de principios: la música como territorio de libertad y experimentación. Tyler demuestra que incluso en formatos breves y directos puede explorar la nostalgia, el hedonismo y la crítica social con sofisticación y profundidad. Descubre la reseña completa dando clic acá.

01: DeBÍ TiRAR MáS FOToS de Bad Bunny
Más allá de los trends y la posición de coloso, DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025) es la cumbre cultural de Bad Bunny por resaltar la identidad propia y de todo un pueblo. Y es quizá este su momento más apegado a la tierra y la realidad, sirviendo como un ícono de resistencia hispana ante un monopolio cultural que se impone.
Todo eso mientras bailamos salsa, bachata, reggaetón y pop. Descansa en paz, José Martí, hubieras amado este disco. Descubre la reseña completa dando clic acá.

