Por si no te vuelvo a ver: Segunda fecha del Ciclo Hipnosis con No Somos Marineros, El Tormeto y Loiis

Por Ernesto Cruz Yañez.
Fotos: Paola Baltazar.

Y aquí estamos otra vez, luego de casi dos años de creer que jamás regresaríamos. Muchas caras conocidas: las de las amistades, las de colegas, las de gente del staff e incluso, una que otra celebridad del Internet. Los mismos que nos veíamos semana tras semana en los conciertos del circuito independiente de la Ciudad de México. Estamos -evidentemente- más viejos. Se nos nota en las ojeras y algunas molleras donde ya se asoma la alopecia. Algunas cambiaron los skinny jeans por vestidos otoñales y algunos arrumbaron sus Vans para cruzarse a la calle de las Dr. Martens. Estamos, que es lo importante. No hay un número exacto pero queremos creer que el bicho no se llevó a uno de los nuestros.

El Foro Indie Rocks. O casa, para varios de nosotros. Las mañas intactas: irse al OXXO que está a una cuadra en lo que pensamos cómo contrabandear chelas en los tobillos y las entrepiernas. La primera sorpresa es el renovado recibidor del venue que ahora también hace de tienda de vinilos, merch y equipo de sonido. 

Realmente se siente como cuando regresabas a la primaria tras dos meses de vacaciones de verano. Hay bolitas de cinco o seis y en todas resuena la misma pregunta: «¿Es el primer concierto al que vienes después del COVID?». 

El COVID no se ha terminado y para toda esta generación, seguramente no va a terminar jamás. El cubrebocas está aquí y ya es uno más de la comunidad Hipnosis.

Los bajos fondos

De repente, los primeros gritos. ¿Y el motivo? Un bato en sus veintes, alto, con una sudadera negra, una máscara y una pechera de la cual se sujeta una IPad. Trae una cuenta regresiva y asumimos que es el tiempo hacia el inicio del show. 

5… 4… 3… 2… 1… El Tormento nunca muere. La banda-concepto liderada por Axel Novoa abre el escenario con su post punk satírico. Nadie se divierte como ellos está noche; a pesar de eso, escondidas tras su comedia oscura se esconden declaraciones dolorosas: todo huele a mierda y todo va a seguir igual. Una canción sobre lo horrible que es este mundo cuando se está sobrio y luego otra sobre la última vez que vas a ver a tu madre. «¡GRACIAS POR VENIR AL MEJOR LUGAR DE LA GALAXIA A VER A LAS MEJORES BANDAS DEL UNIVERSO!», dice su vocalista.

El segundo turno es para Loiis. Su set es denso y a ratos hasta desolador. Su pianista/tecladista le da un upgrade a los arreglos desde su posición de paria melódico.

Fotos: Paola Baltazar (@jpaobglezz)

Y finalmente, No Somos Marineros. Grupo estelar que puede reclamar una posición en el top 10 de las mejores bandas nacionales de la actualidad. Directos, crudos y potentes. El público conecta de inmediato y se genera una sola voz, como si nuestras ganas y las de la banda por reencontrarnos fueran un abrazo, de esos tan fuertes que te truenan la espalda. 

Fotos: Paola Baltazar (@jpaobglezz)

Solo por hoy, la música es lo de menos. El objetivo era confirmar que la comunidad no claudicó. Los conciertos recuperaron el sentido y ahora los vamos a disfrutar como si fueran el último porque, una de las  grandes lecciones de todo esté calvario fue el darnos cuenta de que una vez acabada la canción final del día, nada nos asegura que nos volveremos a ver mañana. 

Fotos: Paola Baltazar (@jpaobglezz)