CLUBZ regresó a casa, Monterrey, y lo hizo con un concierto que fue mucho más que música: fue una celebración total de su trayectoria, su sonido, y su conexión con un público que los ha acompañado desde los primeros beats.
Ante un Showcenter Complex completamente entregado, el dúo regio ofreció una noche inolvidable, cargada de emociones, luces, y una avalancha de hits que convirtieron el recinto en una pista de baile cargada de nostalgia y electricidad.

Entre las palmeras y las radios
Desde los primeros segundos de ‘Intro‘, el público supo que no estaba ante un show cualquiera. ‘Número Uno‘, ‘Splendido‘ y ‘Siesta Americana‘ desataron una ola de gritos y coros que hicieron vibrar cada rincón del lugar. Con una escenografía minimalista pero envolvente, CLUBZ logró construir un ambiente que parecía sacado de un sueño ochentero con estética futurista.
La química entre Orlando Fernández y Coco Santos se sintió viva en cada movimiento, en cada transición perfecta entre temas como ‘Cinema Terror‘, ‘Último Vals‘ y ‘Radio Kono‘.
El Showcenter se convirtió en una fiesta colectiva, con luces de neón y una energía que se sentía en la piel.
Clubz también supo bajar las revoluciones para tocar las fibras más sensibles del público. ‘El Rollo‘, ‘Réplica‘ y ‘Caile‘ fueron interpretadas con una intensidad emocional que hizo que más de uno cantara con los ojos cerrados, como si el tiempo se hubiera detenido solo para vivir ese instante.

CLUBZ en Monterrey, épocas y destellos
CLUBZ no estaba tocando canciones, estaba narrando una historia, una especie de bitácora emocional para toda una generación que encontró en ellos un refugio musical.
Cuando pensábamos que ya no había más, llegaron ‘Palmeras’ y el combo final de ‘Popscuro/Super Visión‘, que cerraron el concierto como una explosión de color, ritmo y emoción pura.
Fotos por Jimmy Leza (@jimmy_leza).

