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El día que Björk debutó en México fuera de las grandes urbes

El día que Björk debutó en México fuera de las grandes urbes

Björk en México Björk en México

Cuando alguien piensa en Björk se le vienen a la cabeza su excentricidad y experimentación. Resultó ser una de las artistas más completas e increíbles de la historia, y con mucha ventaja.

Su historia con México tiene bastante tiempo, encabezando festivales y llegando a presentar desde shows en forma hasta performances especiales. Pero, ¿cuándo comenzó? ¿recuerdas el día que Björk debutó en México? Te daré una pista: no fue ni en Ciudad de México, ni Monterrey, ni Guadalajara.

La primera vez de Björk en México

Era el año 2007, y a mediados se anunció una nueva experiencia en formato festival: Sonofilia. Este evento, apegado casi casi a ser un evento boutique, traería a diversos artistas como Ratatat, Jay Jay Johanson y Mstrkraft a México, además de confirmar la primera vez de Björk en el país.

Para entonces, ya iba por su séptimo álbum de estudio, mismo que presentó en forma en el festival, Volta (2007). Y lo que elevó aún más al Sonofilia fue que su show fue el único que dio en el país durante todo ese año, y que no volvería a México hasta 2012.

¿Pero dónde fue?

Muchas personas responderían que la primera vez de la islandese fue en Cumbre Tajín en 2012. Pero esta presentación de la que te hablo pasó cinco años antes, y no fue ni en Ciudad de México, ni Guadalajara, ni Monterrey. La sede donde Björk debutó en México fue en la comunidad de El Aguacate, perteneciente al municipio de Zapotlanejo, Jalisco.

Esta ciudad es conocida a nivel nacional por ser la capital del vestir. Se encuentra a poco menos de una hora de Guadalajara, hacia el este y forma parte de la zona de Los Altos de Jalisco.

Pero hablemos del show: era la primera vez que se realizaba un evento de este estilo en dicho lugar. Era un entorno desértico justo pegado a la Barranca. Medios como La Jornada o el local Cuarto Sol de Zapotlanejo cuentan que hubo un solo escenario de diseño vanguardista y moderno.

El set de Björk fue de 18 canciones, aproximadamente dos horas de show.

‘Polvofilia’

El festival Sonofilia fue la ópera prima de la empresa Élide, una compañía encargada de producir eventos musicales en vivo. Tuvieron como prioridad ofrecer una experiencia distinta a los acostumbrados festivales de música de aquellos entonces, escogiendo la ubicación de la Barranca como un pretexto para la desconexión urbana y la vanguardia por la naturaleza.

Sin embargo, muchos asistentes recuerdan el evento por algo en específico: el polvo. El medio local de Zapotlanejo, El Cuarto Poder, relató: ‘en el lugar, el pasto se secó, así que con el transcurso del día y los cantantes que pasaban por el escenario, Sonofilia se convirtió más bien en lo que sus asistentes llamaron ‘polvofilia».

Aunque se planeó una segunda edición, en 2008, finalmente no se pudo realizar. Primero se pospondría por presuntas cuestiones logísticas, pero se terminaría cancelando tiempo después. Sonofilia 2008 tendría en su cartel sets en formato live de DJ Shadow, Röyksopp, además de Grace Jones, Kavinsky, Fischerspooner y más.

Finalmente, este festival tendría solamente esa edición por motivos desconocidos.

¿Y cuánto costó? Sonofilia tuvo un único precio, sin fases ni nada por el estilo. El boleto en entrada general tuvo un costo de $1200 MXN de aquel entonces, que, convertidos al día de hoy con el ajuste inflacionario, quedaría en $2715 MXN.

El posterior recorrido de Björk en México

Luego de este extraño pero interesante debut de la islandesa en el país, volvería después, cinco años después. Y de nueva cuenta, descentralizándose, pues no fue en ninguna urbe, sino en Cumbre Tajín, en Veracruz, en 2012.

Fue hasta 2017, diez años después de Sonofilia, que Björk llegaría a la Ciudad de México, con un show en el Auditorio Nacional. Días después, tocaría en el festival Ceremonia, y después una performance como parte de su exposición Björk Digital.

Su última visita fue antes de la pandemia, en 2019, presentándose durante cinco noches en el Parque Bicentenario de la Ciudad de México.

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