Apple inauguró el nuevo foro Apple Music Hall, dentro de la histórica Battersea Power Station, a orillas del Támesis, en Londres. Este nuevo espacio está pensado para reducir la distancia entre artistas y público y, al mismo tiempo, convertir cada presentación en una producción que pueda trascender el recinto.
El lugar tiene capacidad para 600 personas y fue diseñado alrededor de la arquitectura de la antigua central eléctrica. Las paredes de ladrillo visto, los arcos acanalados y los balcones de bronce retoman elementos del edificio histórico, mientras un gran muro de vidrio conecta el interior con la explanada y el río. El escenario, de 11.6 metros de ancho, puede utilizarse de manera tradicional o reconfigurarse para crear una experiencia más cercana y circular.
La tecnología ocupa buena parte de la propuesta. El Apple Music Hall cuenta con un sistema de audio espacial compuesto por 48 bocinas distribuidas alrededor de la audiencia, además de dos estudios de grabación y mezcla que permiten registrar cada presentación en multipista y producir versiones en Audio Espacial. A esto se suma una infraestructura de más de 16 cámaras conectadas a una sala de control diseñada para transmisiones en vivo, con la posibilidad de capturar el show mediante iPhone y cámaras profesionales al mismo tiempo.
La idea es que una sola presentación pueda convertirse en un concierto para quienes están en Londres y, a la vez, en una producción lista para llegar a otras plataformas y públicos. Los shows podrán transmitirse en vivo a nivel mundial, mientras que los artistas podrán salir del recinto con una grabación en Audio Espacial, una mezcla preparada para emisión y un video multicámara.
La cartelera inicial del Apple Music Hall
Elton John será el encargado de inaugurar la programación el 28 de septiembre. La temporada de 2026 también contempla presentaciones de Baby Keem, Skye Newman, Troye Sivan, Arlo Parks, Burna Boy y Chase and Status durante octubre y noviembre, antes de cerrar el 2 de diciembre con Charli xcx.
Con el Apple Music Hall, la compañía extiende su relación con la música en vivo hacia un formato más reducido y controlado, aprovechando la infraestructura de Battersea para reunir conciertos presenciales, producción audiovisual y transmisión global dentro de un mismo espacio.
