La historia reciente de los corridos suma un nuevo capítulo con DINASTÍA (2025), el primer álbum colaborativo de Peso Pluma y Tito Double P. Unidos por lazos familiares y una trayectoria que ha crecido en paralelo, los primos Laija formalizan una alianza que llevaba tiempo gestándose y que hoy se materializa en un disco que mira de frente a sus raíces, pero desde un punto mucho más consciente de su peso dentro de la música mexicana actual.
Dopamina, mezcal y billetes
El proyecto llega en un momento clave para ambos. Mientras el género atraviesa una expansión acelerada y gana terreno fuera de México, Peso Pluma y Tito Double P apuestan por reforzar el origen de su sonido. DINASTÍA (2025) no se presenta como un experimento aislado, sino como una declaración de identidad. Corridos trabajados con mayor cuidado en la producción, letras que se permiten mayor profundidad y una conexión evidente entre dos artistas que han crecido dentro del mismo universo musical, aunque por caminos distintos.
El álbum está compuesto por quince canciones y funciona como un regreso deliberado al terreno que los impulsó desde el inicio. Hay una intención clara de reafirmar el valor del género como espacio de pertenencia y como lenguaje cultural que sigue evolucionando. A diferencia de etapas anteriores, aquí se percibe un enfoque más maduro, tanto en lo musical como en lo narrativo, sin perder el filo que los llevó a conectar con una audiencia masiva.
El lanzamiento también responde a una expectativa prolongada por parte de sus seguidores. Aunque Peso Pluma ha explorado otros géneros y colaboraciones internacionales, y Tito Double P consolidó su perfil con INCÓMODO (2024) y un crecimiento constante en solitario, DINASTÍA (2025) capitaliza esa evolución individual para construir algo compartido. No es su primer cruce creativo, pero sí el más estructurado hasta ahora, después de colaboraciones como ‘Belanova‘, ‘Gavilán II‘ o ‘La People‘.
