Hay noches que se sienten como volver a casa, y la de Nsqk en el Auditorio Banamex fue justamente eso: un abrazo colectivo entre un artista y la ciudad que lo vio crecer. Desde antes de que las luces se apagaran, el ambiente ya vibraba con la emoción de miles de voces que esperaban reencontrarse con él.
Cuando Nsqk apareció en el escenario, el auditorio explotó. Entre destellos y una atmósfera casi cinematográfica, el cantante abrió su corazón y su repertorio, guiando al público por un viaje que mezcló vulnerabilidad, fiesta y memoria.
A palabras que pronunció Rodrigo Torres mejor conocido como Nsqk: “Esta noche quiero què terminen hechos mierd**!+”

De regreso en casa
Cada canción parecía provocar un eco distinto en la multitud. Algunos coreaban con los ojos cerrados, otros grababan intentando guardar el momento para siempre, y muchos simplemente lo miraban con una mezcla de orgullo y cariño. Monterrey no solo estaba viendo a un artista triunfante; estaba viendo a uno de los suyos cumplir un sueño en grande.
Hubo momentos íntimos que tocaron fibras profundas: luces iluminando el escenario, un silencio pesado justo antes de un coro desgarrador, y miles de celulares encendidos formando un cielo propio dentro del auditorio. También hubo explosiones de energía, invitados sorpresa y canciones que hicieron temblar el suelo.

Nsqk en Monterrey: misa botánica
Él repertorio de Nsqk fue amplio, desde sus inicios en su EP Botánica hasta sus más recientes sencillos, además de estrenar dos nuevas canciones inéditas
El cierre fue un estallido emocional. Nsqk con una sonrisa que lo decía todo, agradeció a Monterrey por acompañarlo desde el inicio.
La noche terminó, pero la sensación permaneció: la de haber sido testigos de un capítulo importante en la vida de un artista que, aunque crece y viaja, sigue encontrando su hogar en el mismo lugar donde comenzó.
Fotos cortesía de OCESA.

