Argentina ha sido cuna de múltiples personalidades. Desde cineastas hasta escritores, pasando por futbolistas y grandes estrellas de rock. El Flaco Spinetta, no solamente le dio al mundo discos icónicos como Kamikaze (1982) o Spinettalandia y Sus Amigos (1972), sino que además es el padre de Dante Spinetta, quién junto a Emmanuel Horvilleur, revolucionó la música argentina en los noventa y a principios del nuevo milenio con el proyecto musical Illya Kuryaki y The Valderramas.
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Un recorrido por la trayectoria de Illya Kuryaki & The Valderramas
La génesis del dúo se remonta a los primeros años de vida de sus integrantes, quienes desde temprana edad mostraron interés por el arte, en gran medida, gracias a la influencia de sus progenitores. ¿Cuál sería el resultado de vivir tu infancia bajo la tutela de uno de los más grandes astros del rock argentino? ¿O de aprender a observar el mundo guiado por la mirada de un fotógrafo consagrado como Eduardo Martí? La respuesta: una sensibilidad única que le permitió a dos pibes crear música difícil de encasillar, ya sea en género o temática.
Su álbum debut Fabrico Cuero (1991) es una registro atemporal de rap en español que retrata las inquietudes y el despertar sexual de los jóvenes artistas, quienes se dan la libertad de usar guitarras eléctricas y pequeñas percusiones de batería para amenizar algunas de las piezas que conforman su primer material de larga duración.
Ya para su tercer álbum, el dúo hace una simbiosis entre el rock progresivo de los 70 y el rap estadounidense para crear una de las placas más interesantes en la historia del hip-hop latino: Chaco (1995). Años más tarde, con más madurez y experiencia, el dúo argentino se valió del funk para enriquecer su propuesta sonora y combinar letras sugestivas con ritmos pegadizos en Leche (1999), su cuarto disco.
Sin embargo, tras la muerte de su representante y el final del contrato con su disquera, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur decidieron ponerle pausa a Illya Kuryaki and The Valderramas a principios del nuevo milenio. Y aunque volvieron a las andadas con sus discos Chances (2012) y L.H.O.N (2015) y algunas cuantas presentaciones, el dúo continuó con su letargo durante años, hasta ahora.
El mítico regreso
Casi una década tuvo que pasar para que las mentes indomables de Spinetta y Horvilleur decidieran reencontrarse en un escenario. La resurrección de IKV sucedió en la cumbre del festival Buena Vibra, llevado a cabo en la Ciudad Universitaria de Buenos Aires. El evento porteño se ha caracterizado por juntar a la crema y nata de la música alternativa en Sudamérica, apostando en su lineup por jóvenes promesas y artistas emergentes de la escena indie, y al mismo tiempo, dándole espacio a los proyectos consagrados.
Bajo este contexto, y como sus propios integrantes lo apuntaron, el dúo volvió ‘sólo por una noche‘ para interpretar una selección de su amplio y emblemático repertorio ante las miles de personas que se dieron cita en la capital de Argentina. A altas horas de la madrugada, lxs asistentes se dejaron llevar por Illya Kuryaki & The Valderramas y se reencontraron con su mundo sonoro.
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Te dejamos el setlist a continuación.
- ‘Expedición al Klama Hama‘
- ‘Helicópteros‘
- ‘Ula Ula‘
- ‘Chaco‘
- ‘Jaguar House‘
- ‘Jugo‘
- ‘Latin Geisha‘
- ‘Coolo‘
- ‘Águila amarilla‘
- ‘Adelante‘
- ‘Funky futurista / Yacaré‘
- ‘Gallo negro‘
- ‘Jennifer del Estero‘
- ‘Remisero‘
- ‘Abarajame‘