Hipnótico: Sugar Candy Mountain y Mint Field en el inicio del Festival Hipnosis 2021

Por Mon de León.
Fotos: Mon de León.

Hipnosis arrancó anoche con un set de Mint Field y Sugar Candy Mountain, seteando el mood de lo que nos espera para el festival: una mezcla de sonidos efervescentes curada especialmente para los oídos más exigentes.

Un poco después de las 21:000, habiendo aún gente formada para entrar, comenzó a tocar Mint Field. En el escenario vemos a Estrella y Sebastián, el Indie Rocks está lleno, la audiencia queda envuelta en la atmósfera melancólica de la banda, vendedores de cerveza se cruzan de un extremo al otro, devolviéndonos a la realidad, donde Estrella juega con los pedales y nos regala sonidos crudos con su guitarra y Sebastián nos relaja con su bajo.

Esta es una de esas veces en las que el show local tiene mucha más audiencia que el headliner extranjero, la gente quiere a Mint Field.

Fotos por Mon de León (@mondeleon)

El fin del set se siente cerca cuando tocan ‘Aire‘ de Mecano. Posteriormente terminan la presentación, regresa el DJ, curiosamente, una buena parte de la audiencia se va, al parecer no mucha gente conoce aún a Sugar Candy Mountain pues es su primera presentación en México.

Sin embargo, la banda liderada por Ash Reiter y Will Halsey sube al escenario y comienza su show con un cover de Air: Playground Love. Los fans de la banda se agolpan frente a la barrera que divide al escenario del resto del venue, sus ojos rojos delatan que esperan comenzar un buen trip mientras que los que estaban ahí más por curiosidad que por otra cosa, se quedan en la parte de atrás tomando una chela.

666 (2016) y complacencias

Sugar Candy Mountain inició su show tocando ‘Tired‘, del álbum 666 (2016), caemos en un vórtex que nos lleva a California de los años 70s, los visuales de Lance Gordon (Mad Alchemy) son la confirmación de que fuimos transportados a otra época. La banda siguió tocando una mezcla de temas de los álbumes 666 (2016) y Mystic Hits (2014).

Pero mi atención está en los visuales, el artista responsable es Lance, que desde hace más de 50 años se dedica a crear escenarios lisérgicos para bandas y festivales psych alrededor del mundo, se pasea entre la audiencia como uno más para observar su trabajo; volteo, está parado junto a mí, de repente siento como si hubieran bajado el volumen de todo, me dice: “Los últimos 10 años han sido los mejores para la música, es como estar de vuelta en los 60s” de repente Lance ya no está ahí y la música vuelve a su volumen normal, por momentos siento a la audiencia un poco adormecida, vamos para una hora de show y ya se escucha el grito impaciente de un fan: «¡Queremos 666!».

Fotos por Mon de León (@mondeleon)

Los chicanos no tenían prisa, prepararon un set de 19 canciones. Comienza a sentirse que viene el fin del show y como si les hubiera explotado la tacha a todos al mismo tiempo y aunque la música no es para nada el tipo de música en la que verías a la gente slammear…¡se armó el slam! Los fans estaban felices, gritaban: «¡Ash, hermana ya eres mexicana!», mientras el slam seguía con sus respectivas “medidas sanitarias”.

La banda por fin tocó ‘666‘ y cerró el show con ‘Windows‘. Creo que en pocas palabras la respuesta que vimos por parte de la audiencia nos deja ver un poco de lo que se va a vivir el sábado en Hipnosis: Alegría por volver a la música en vivo, ganas de volver a vernos las caras aunque traigamos cubrebocas, sentir que pertenecemos a algo más grande que la vida y la expectativa de conocer sonidos nuevos que nos lleven a otras dimensiones, al final de eso se tratan los festivales.

Fotos por Mon de León (@mondeleon)