Reseña de Gemini Rights: La exuberancia del R&B a través de Steve Lacy

Txt por Melina Ángeles (@ratcollapses).

No se me ocurre otro dueto de adjetivos para la música de Steve Lacy que no sean retro y camaleónico, y es que desde sus pasadas colaboraciones con raperos y estrellas del R&B como Tyler the Creator, Frank Ocean, Vince Staples y Kali Uchis, hasta genios del folk, el pop y la electrónica, Lacy ha demostrado que su música se adapta cómodamente a cualquier género, tiempo y concepto.

Desde su debut y sus demos autograbados y producidos desde un iPhone hasta los álbumes estrenados en 2015 con The Internet -agrupación a la cual pertenece-, el intérprete demuestra lo talentoso que puede en su versión solista impregnado de una ideología DYI que lo alienta a experimentar y fluir dentro del espectro musical.

Exótico y exquisito

Gemini Rights (2022) se estrenó globalmente el pasado 15 de julio a través del sello discográfico RCA Records bajo la etiqueta de R&B, la cual parece haber quedado pequeña frente a la inmensa paleta de sonidos que se perciben a lo largo de los 35 minutos que dura el álbum.

Está conformado por 10 canciones, ‘Static‘ encabeza la lista con sonidos profundos, una voz tenaz que es pausada por las notas del piano y liricas sencillamente agresivas que reprochan las dinámicas sexuales actuales.

Helmet‘, segundo track se percibe más bailable por el ritmo de los coros y la guitarra regida por una tonalidad de wah persistente; por su parte ‘Mercury‘ es una joya más apegada al bossa nova con disonancias en el contrabajo y tiempos sincopados que hacen encapsularte en otro tiempo, uno más romántico y melancólico.

De Mercury damos un salto gigantesco hasta ‘Bad Habits‘, el cíclope de TikTok y Spotify que asciende merecidamente en el top global debido a su atmósfera alegre que asemeja ser una canción de Mac DeMarco con synths y tintes funks que la orienta de forma constante la melódica voz de Lacy.

Cody Freestyle es probablemente el tema que más se acerca a una balada en todo el disco, seguida de ‘Amber‘ y ‘Sunshine en colaboración con Fousheé, la estrella naciente del soul; ‘Sunshine‘ es un track que merece ser escuchado varias veces para poder discernir cada textura existente en vocales e instrumentación.

Finalizando con ‘Give You The World‘, que incluye en su intro una especie de clavecín que evoca a ‘Sunflower‘ de Vampire Weekend, se transforma en una canción de amor que tranquiliza y da un cierre pacífico a tan exuberante álbum que proyecta diversidad y sensación de arriesgue en el inmenso mar de música, el disco es un constante sí a la innovación en todas sus formas.

Sin duda, Steve Lacy demuestra que el ingenio y la autogestión sobre la manera en que se hace música determina el resultado, brindándonos un álbum rico y exótico que invita a su replay una y otra vez.